"Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro"
Grabado a la entrada del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.
Un tiempo limitado es todo cuanto tenemos por certeza. La transitoriedad de todo parece ser lo único seguro, y para mayor complicación, sólo podemos experimentar la temporalidad de la vida propia en los demás, en los otros, lo que deja una mínima posibilidad en uno mismo de aquello que parece vetado al resto. Y creo que es de esta circunstancia de donde nace toda posibilidad, y por consiguiente, todas las posturas ante la vida.
Me parece, por tanto, que lo único que podemos hacer es dotar de sentido a las cosas, verbalizar y ser consciente de que al hacerlo estaremos constreñidos al lenguaje elegido. De ahí la importancia de dar valor a cómo pensamos, o lo que es lo mismo, al lenguaje que manejamos.
También, y dentro del abanico de posibilidades, podemos observar y advertir algunos fenómenos, e incluso llegar a comprobar que alguno de ellos se produce de manera irremediable en determinadas circunstancias.
Ya que tenemos que movernos en este medio, ¿no es razonable (o al menos más entretenido) intentar descifrar cómo funcionan sus eventos?
En resumidas cuentas: piensa, relájate y disfruta, que será lo mismo, pero al menos tú aplicarás fuerza en lugar de inercia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario